Notas de prensa y artículos de opinión
III Feria Madrid por la Ciencia: Ciencia al alcance de todos
I Feria Madrid por la CienciaII Feria: Justificación y objetivosEl reino del "Por qué"

III Feria Madrid por la Ciencia: Ciencia al alcance de todos

La 3ª Feria Madrid por la Ciencia que comenzará el viernes 8 de marzo, promete romper las marcas de sus dos ediciones anteriores.

La 3ª Feria Madrid por la Ciencia promete romper las marcas de sus dos ediciones anteriores. Un encuentro en el que alumnos, profesores y público en general se dan la mano alrededor de la divulgación amena de los principales hechos científicos.

Más de 50 centros educativos, las principales universidades de la región, ministerios, museos, editoriales, centros de investigación... Nadie ha querido perderse la III Feria Madrid por la Ciencia, que como en los años anteriores se celebra en el Parque Ferial Juan Carlos I.

En su objetivo de estimular el interés y la curiosidad por la ciencia mediante la observación, la experimentación y el análisis, la III Feria Madrid por la Ciencia repite el formato de exposición dinámica e interactividad, a través del cual visitantes, alumnos y profesores se convierten en vehículos de la realidad científica. Una realidad expuesta con precisión y con sencillez, de modo que estimule el interés y la curiosidad por todo aquello relacionado con el mundo de la experimentación.

Este tipo de iniciativas son claves en el camino emprendido por la ciencia en su encuentro con el gran público. Sobre todo en un mundo como el nuestro, donde la ciencia y sus aplicaciones desempeñan un protagonismo creciente en la vida cotidiana de millones de seres humanos. Porque cada día resulta más necesario que la ciencia pase a formar parte del patrimonio de los pueblos, como una actividad más a la que acceder sin complejos ni temores.

Prueba de este ánimo de divulgación son las exposiciones organizadas por los estudiantes de distintos institutos. "Los inventos del TBO", "La movida molecular", "Del ámbar a los electrodomésticos" y una prometedora granja de robots son algunos de los talleres realizados por estos jóvenes investigadores.

Por su parte, instituciones como el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el Centro de Astrobiología o el Consejo de Seguridad Nuclear presentan sus últimos hallazgos. Además, los visitantes contarán con la posibilidad de asistir a numerosas mesas redondas o proyecciones de cine científico.

Organizada por la Dirección General de Investigación de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, la Feria Madrid por la Ciencia forma parte del Programa de cultura científica y participación ciudadana. Se celebra del viernes 8 al domingo 10 de marzo y su horario es de 10 a 20 horas. La entrada es gratuita.

Más información: www.madridporlaciencia.org


I Feria Madrid por la Ciencia

En el año 2000, en los días 5, 6 y 7 de mayo, se celebró la primera edición de la Feria Madrid por la Ciencia. Organizada por la Dirección General de Investigación de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, en colaboración con la Concejalía de Cultura, Educación, Juventud y Deportes del Ayuntamiento de Madrid, y con la ayuda de nueve patrocinadores, la actividad formaba parte del desarrollo del Programa de cultura científica y participación ciudadana encuadrado en el III Plan Regional de Investigación Científica e Innovación Tecnológica (2000-2003), PRICIT.

Ubicada en el Pabellón de Convenciones del Patronato de la Feria del Campo, 70 stands junto a talleres de animación móviles, teatros (2 fijos y 1 móvil) más espacios de exposición estática, la I Feria lanzaba a los posibles visitantes una simple pregunta:

¿Has pensado en la cantidad de ciencia que hay detrás de todo lo que te rodea?

Parte de la respuesta la ofrecían: 11 centros de investigación, 7 museos, 12 magos, distintas revistas especializadas en divulgación científica, empresas interesadas en la difusión de la ciencia, asociaciones profesionales y, en lugar preeminente, 43 centros educativos que con sus 80 profesores y más de 700 alumnos, realizaron más de 200 experimentos y prácticas, en directo, ante nuestra mirada. Con resúmenes de esta colaboración se ha elaborado una publicación ya disponible (I Feria Madrid por la Ciencia 2000. Recopilación de experiencias presentadas por los centros educativos, Comunidad de Madrid y Ediciones SM, 2000).

Los medios de comunicación que atendieron esta experiencia colectiva (El País, ABC, La Vanguardia, La Razón, Diario 16, Mercado de Trabajo, C-Ibérica, Cope, RNE 1, RNE 5, Onda Madrid, Radio Voz, Ser, Telemadrid), señalaron una cuota de visita que superaba las 25.000 personas.



II Feria: Justificación y objetivos

El éxito recabado y el interés en la continuidad de esta actividad de participación ciudadana, anima a la DGI a la preparación de una II Feria Madrid por la Ciencia que se presenta ahora en los pasos iniciales de organización. Los objetivos, la forma y justificación siguen siendo los planteados para la primera experiencia; hay, sin embargo, cambios de ajuste y consideraciones hechas tras la crítica valorada de la I Feria, en la que los propios participantes colaboraron. La presencia de las universidades, la participación de empresas innovadoras, los stands con muestras de carácter pluridisciplinar y la investigación relativa a las humanidades y ciencias sociales son nuevos incentivos para la futura edición.

Objetivos:

Difundir la cultura científica y la investigación actual mediante una acción festiva y motivadora abierta a todos los ciudadanos, ciudadanas de la Comunidad de Madrid y a sus visitantes.

Comunicar la ciencia que se realiza en los centros docentes a través de sus actores principales: los alumnos y las alumnas.

Estimular el interés y la curiosidad por la ciencia mediante la observación y la experimentación.

Acercar la ciencia a las personas para que la perciban como algo propio: la ciencia es cosa de todos.



El reino del "Por qué"

Los "jóvenes científicos" nos han enseñado por qué la II Feria Madrid por la Ciencia es "El reino del por qué".
Sabíamos que la segunda edición de la Feria Madrid por la Ciencia podía sorprendernos. Es más, llegamos hasta el pabellón 6 del parque Ferial Juan Carlos I dispuestos a dejarnos llevar por las explicaciones de los alumnos de más de doscientos centros educativos de la Comunidad que presentaban allí sus experiencias. Lo que no esperábamos es que fuéramos a divertirnos tanto.

Sentir la Ciencia

Aún no era mediodía e IFEMA ya se había convertido en un avispero de estudiantes que revoloteaban de stand a stand, en busca del mejor experimento, de la demostración más increíble. Porque en Madrid por la Ciencia se toca, se observa, se huele. Se "siente" la ciencia. No en vano lo que recibe al visitante es el Túnel de las Sensaciones, donde pudimos aclimatar los sentidos.

Una vez dentro, nos dejamos llevar. Era la mejor forma de organizarse. Enseguida, los alumnos del IES Lázaro Cárdenas nos invitaron a "ver" una onda sonora, mientras que los del Ramiro de Maeztu jugaban con la Física, y casi con la magia, haciendo bailar un giróscopo sobre una delgada cuerda.

La Comunidad de Madrid, organizadora del evento, proponía un taller de reciclado. Allí, un grupo de niños aprendían a reutilizar envases, cajas y todo aquello que a veces tiramos al cubo de la basura, sin pensar que un bote de refresco puede convertirse en parte de un futuro parque infantil, y que recuperar un envase de cartón significa un árbol menos que talar en el futuro.

Una fragancia muy agradable nos llevó hasta la caseta del IES El Escorial. Entre la brujería y la ciencia, nos explicaron cómo fabricar nuestras propias sales de baño o una siempre útil crema anticelulítica, todo ello con elementos naturales que podemos encontrar en (casi) cualquier jardín. Pero no todo era aroma del bosque. Cerca de allí, los chicos y chicas del Colegio Santa María del Pilar habían fabricado el fumador virtual, una suerte de pipa casera rellena con sales que consumía un cigarrillo tras otro. En este caso, las soluciones amarillentas se quedaron con toda la nicotina, "pero esto es lo que ocurre con nuestros pulmones", nos advirtieron.

Títeres y células "guapas"

La ciencia, en todas sus facetas, seguía transcurriendo. Viajamos por el interior del cerebro con el Instituto de Neurobiología Ramón y Cajal. Y asistimos al proceso de fabricación del ladrillo en el stand del Instituto de Cerámica y Vidrio. De pronto, un animado griterío nos llamó la atención; no tardamos mucho en encontrar el origen: los Astrotíteres del Planetario de Madrid habían hecho su aparición, para deleite de los más pequeños. Y de los que no lo somos tanto.

Decidimos sentarnos un rato. Qué mejor que tomar un café con leche en el stand de SM. Allí, mientras hojeábamos las novedades de la editorial, tuvimos tiempo de navegar un rato por www.profes.net, como para no perder el hilo de la actualidad educativa. Pero había que continuar. Quisimos saber qué hora era, y se lo preguntamos a los jóvenes del Departamento de Tecnología del IES Julio Verne. Teníamos para elegir, desde una rudimentaria pero eficaz clepsidra hasta el casi perfecto reloj atómico.

Nos acercamos hasta las ilusiones ópticas del Colegio Los Peñascales. Los test visuales que nos propusieron parecían sencillos, pero fallamos en casi todas las respuestas, ante la atenta mirada de los pequeños científicos. El Museo Naval del Colegio Santa Cristina también nos puso a prueba. Se trataba de separar los objetos que flotaran y los que no. Entonces supimos por qué una pesada naranja no se hunde y sí lo hace un simple clip. No contentos, tuvimos un rato para jugar al Wari y al Alquerque, dos de los muchos juegos africanos que rescataba el IES África de Fuenlabrada.

Quisimos saber entonces cómo se fabricaba un extintor casero, y allí estuvimos, apagando velas con los científicos del C.C. Montpellier, mientras cerca de allí el grupo de robótica de AETEL se convertía en una de las estrellas de la Feria con su exhibición de microrobots. El electroscopio casero del IES Gregorio Marañón nos sorprendió enseñándonos el proceso de la descomposición de la luz. No menos sorpresa fue saber que nuestras propias células "son muy bonitas", según nos confesó el profe de ciencias del IES Carlos III levantando un ojo del microscopio.

A comer

El inconfundible olor de la tortilla española nos recordó que se acercaba la hora de comer. Y qué mejor que hacerlo de la mano de la simpática Belén, de 4¼ de Primaria del Colegio Príncipe de Asturias. Ella y sus compañeros, Cocineros sin Fronteras, nos invitaron a atarnos el mandil y cocinar nuestra propia tortilla, eso sí, previo paso por un pequeño cuestionario.

Llegaba la hora de marcharnos, y no quisimos hacerlo sin antes pasar por la Imprenta Artesanal. Allí recordamos que no siempre hubo ordenadores para escribir, y que se puede tardar hasta cinco horas en componer una sola página con la técnica tipográfica tradicional. Al lado, la Universidad Carlos III de Madrid nos paseó por las entrañas del libro electrónico. El contraste nos recordó que el viaje de la palabra, a menudo dificultoso pero siempre necesario, también es ciencia.

Antes de salir, echamos un último vistazo. El pabellón era un hervidero de jóvenes. Alcanzamos a ver, entonces, que el giroscopio seguía girando, que los Astrotíteres seguían provocando risas y que las tortillas españolas no dejaban de provocar las delicias del público. La ciencia, entonces, seguía avanzando. Y seguirá haciéndolo mientras haya chicas y chicos encantados de construir el Reino del Porqué. ¡Hasta el año que viene!